• 4 febrero 2021
  • Marta Luque
    Consultora

El escenario actual es un escenario de incertidumbre en la que no existen precedentes ni se tiene una varita mágica para predecir lo que va a ocurrir después. Muchas son las previsiones de lo que ocurrirá después del Covid -19, pero sólo algunos acertarán en sus pronósticos.

Porque cuando nos enfrentamos a un periodo de crisis, en este caso Pandemia, o aunamos fuerzas y sacamos lo mejor de las organizaciones o por el contrario, saldrán las debilidades y por ende las fisuras.

Todos sabemos que en tiempos de crisis muchas son las empresas que alcanzarán nuevos niveles de crecimiento, de organización, mientras que muchas otras, estarán tratando de luchar por sobrevivir; sin olvidar que siempre las crisis traen nuevos escenarios y nuevas oportunidades.

Todas las empresas, antes de la pandemia, tenían sus objetivos, sus metas, sus ilusiones e incluso sus expectativas que a día de hoy hay que revisar, por eso proponemos una serie de consejos, que independientemente de cómo sea la empresa, creemos que son comunes a todas ellas.

  • PARAR Y PENSAR: La dirección de la empresa debe parar y pensar que está ocurriendo, entender lo que está pasando alrededor, intentar analizar cuál es el impacto que está teniendo la crisis, en este caso la pandemia, en su empresa, en su sector, en sus grupo de interés… y con esa realidad, con ese escenario, encauzar las diferentes estrategias para los próximos meses, sabiendo que igual, nos cambia el rumbo de los próximos años.
  • ESCUCHAR desde dentro: Es importante preguntar a las personas que componen laS empresa como están viviendo la pandemia, que dificultades se están encontrando, que oportunidades se pueden ver, preguntarles su punto de vistas, como pueden hacer lo que hacían pero de otra manera, que necesitan, …. Hay que hablar y escuchar a las organizaciones desde DENTRO  
  • PRIORIZAR Y PLANIFICAR: Hay que ser realistas e ir adaptándose a los hechos, aún es este contexto de incertidumbre y de cierta inestabilidad hay que tener aspiraciones y visión, ya que se van a abrir nuevas oportunidades. Pero hay que ser realistas y hay que ir adaptándose a las situaciones, y tenemos que estar preparados. Por ello, es preciso reformular nuestras prioridades existentes e incorporar los nuevos elementos y/o aspectos que se están generando para ir planificando y desarrollando una estrategia que nos permita enfrentar escenarios inesperados en horizontes temporales.
  • FLEXIBILIZAR Y ADAPTARSE:  porque el escenario es cambiante, hoy es uno, pero mañana puede ser otro;  tenemos que ser capaces de generar una capacidad de reacción buena para poder adaptarnos a las situaciones que existen actualmente y aquellas que están por llegar, y que todavía no podemos ni imaginar.

Porque como decía antes, muchos nos aventuramos a predecir el futuro, pero luego la realidad es caprichosa y supera todo pronóstico.